El incendio de Ciudad Juárez en el que murieron 39 personas ‘no debería haber ocurrido’, dice experto en protección contra incendios

Al menos 39 migrantes recluidos en un centro de detención de Ciudad Juárez, ciudad situada justo al sur de El Paso (Texas), en la frontera entre México y Estados Unidos, murieron el lunes por la noche después de que un enorme incendio arrasara las instalaciones. Tras el suceso, uno de los incendios más mortíferos de la historia reciente de México, expertos en protección contra incendios de la NFPA® detallan las medidas que pueden adoptar las instalaciones de detención y correccional para evitar que ocurran tragedias como ésta en el futuro.
"Lo ocurrido en la estación migratoria de Ciudad Juárez es un suceso que no debería haber ocurrido y que no debería volver a ocurrir", afirmó Jaime Gutiérrez, director de desarrollo internacional para América Latina de la NFPA.
Aunque códigos y normas ampliamente utilizados, como el NFPA 101®, Código de Seguridad Humana (disponible en español), proporcionan orientación sobre cómo mantener a salvo del fuego a las personas recluidas en instalaciones de detención o correccional, se sabe que en todo el mundo se han producido incendios devastadores, destructivos y mortales en esas instalaciones. Hace sólo seis meses, por ejemplo, un incendio en una prisión de Irán mató a ocho personas y dejó heridas a docenas más.
"Tenemos que hacer un mejor trabajo a la hora de examinar las orientaciones que ya existen de organizaciones como la NFPA para mantener a estas instalaciones seguras", dijo Gutiérrez, que vive en Ciudad de México.
EGRESO LIBRE VS CONFINAMIENTO
En la mayoría de los edificios del mundo moderno y desarrollado, los códigos como el NFPA 101 exigen el egreso libre. Esta es la idea de que los ocupantes de una oficina, restaurante u otro edificio podrán salir libremente de él en caso de incendio u otra emergencia. (Esto no siempre fue la norma, y en algunos de los incendios más notorios a lo largo de la historia, como el incendio del Cocoanut Grove de Boston en 1942 o el incendio de la Triangle Waist Company de Nueva York en 1911, las puertas de salida estaban cerradas con llave o bloqueadas de alguna otra forma).
Sin embargo, una notable excepción a este concepto son las instalaciones de detención y correccional, donde los ocupantes pueden estar encerrados en celdas u otras zonas de espera. Debido a estas circunstancias únicas, la seguridad en las instalaciones de detención y correccional puede ser más difícil de lograr, pero los expertos dicen que es importante no pasarla por alto.
"Es crucial que exista un equilibrio entre la seguridad física y la seguridad humana cuando se diseñan y gestionan instalaciones de detención y correccional", dijo Shawn Mahoney, ingeniero de la NFPA.
Los capítulos 22 y 23 del Código de Seguridad Humana establecen los requisitos para las instalaciones de detención y correccional nuevas y existentes. En estos capítulos se reconoce la limitación del egreso libre en tales instalaciones, y se describen medidas de seguridad para contrarrestar esa limitación.
“Debido a que la seguridad de todos los ocupantes de las instalaciones de detención y correccional no se puede asegurar adecuadamente dependiendo exclusivamente de la evacuación del edificio”, afirma el código, "su protección contra incendios debe ser provista mediante la adecuada disposición de las instalaciones, del personal adecuado y capacitado y del desarrollo de procedimientos operativos, de seguridad física y mantenimiento”. Estos procedimientos, continúa el código, deberían considerar elementos de diseño estructural como la compartimentación, la planificación y la práctica de escenarios de evacuación, y la detección, notificación y extinción de incendios.
En todos los casos, NFPA 101 exige que el personal de los centros de detención pueda liberar a los detenidos para permitirles evacuar durante las emergencias. Para instalaciones nuevas, el código exige sistemas de rociadores automáticos cuando no se disponga de egreso libre.
Sigue sin estar claro qué medidas de seguridad, si es que había alguna, de las descritas en NFPA 101 se aplicaron en el centro que ardió el lunes en Ciudad Juárez. En un vídeo supuestamente grabado del incendio, que ha circulado ampliamente en los medios de
comunicación y en Internet, puede verse cómo el humo y las llamas se acumulan a un ritmo aterrador en el interior de una celda mientras un hombre vestido con lo que parece ser un uniforme camina rápidamente. En un artículo (en inglés) de PBS News Hour publicado dos días después del incidente, algunos testigos afirmaron que los guardias del centro no liberaron a los varones detenidos tras declararse el incendio, y las autoridades mexicanas han dicho que están investigando a ocho empleados por posibles cargos penales.
Las autoridades afirman que el incendio se inició después de que algunos detenidos prendieran fuego a los colchones del interior de su celda para protestar por el reciente aumento de los retrasos de inmigración y las deportaciones. El centro, que linda con una autopista que discurre a lo largo del Río Grande, a sólo 150 metros de la frontera con Estados Unidos, suele albergar a inmigrantes procedentes de América Central y del Sur que han sido detenidos intentando entrar en EE.UU. En el momento del incendio del lunes, había 68 hombres recluidos en la sección del centro que se incendió.
El incidente coronó un periodo de crecientes tensiones en la ciudad, ya que la población migrante ha aumentado a más de 12.000 personas en las últimas semanas. "Esta tragedia es un crimen contra la humanidad", declaró al New York Times un migrante venezolano de 55 años que ha estado viviendo en las calles de Ciudad Juárez con sus dos hijas. "El lugar donde murieron estas personas no tiene ninguna dignidad. Es una prisión".
Aunque los incendios en instalaciones de detención y correccional se producen en todo el mundo, América Latina en particular tiene un historial de incendios catastróficos en estos centros. El incendio carcelario más mortífero ocurrió en Comayagua, Honduras, en 2012, y se cobró 361 vidas. Un artículo en el NFPA Journal en Español publicado siete meses después de aquel incendio calculaba que la probabilidad de morir en un incendio carcelario en Latinoamérica era más de 200 veces mayor que en EE.UU. “La mayor cantidad de los peores incendios en las prisiones latinoamericanas son el resultado del hacinamiento y la falta de medidas adecuadas de seguridad contra el incendio”, dice el artículo. “Resulta común ver cortinas y otros materiales combustibles rodeando las camas de los reclusos en las celdas de América Latina. Lo mismo sucede con los artefactos eléctricos, y sus tomacorrientes sobrecargados”.
La mejor manera de prevenir estos incendios, según los expertos, es mediante el uso de códigos y normas como el NFPA 101.
CURSO RELACIONADO (en inglés) Curso en línea de NFPA 101 Enfoque en Ocupaciones Residenciales y de Detención y Correccionales (2018)
"Es importante que los profesionales de la construcción, los propietarios de edificios y los departamentos de bomberos reciban capacitación sobre el NFPA 101 y que se realicen inspecciones para responsabilizar a los inmuebles de alto riesgo", dijo Gutiérrez. "Hay docenas de otros centros migratorios en todo México, por lo que es urgente tomar medidas en todas estas instalaciones para evitar otro suceso trágico como el ocurrido."
Consideración importante: Cualquier opinión expresada en esta columna (blog, artículo) es la opinión del autor y no representa necesariamente la posición oficial de la NFPA o sus Comités Técnicos. Además, este contenido no está diseñado ni se debería usar para proporcionar consultas o servicios profesionales.
Angelo Verzoni es Gerente de Contenidos de Marketing en NFPA. Síguelo en Twitter en @angelo_verzoni.












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